martes, 30 de septiembre de 2014

El Cuco... El Dentista

-¡Si no te cepillas tus dientes, te voy a llevar al Dentista para que te saque todas la muelas!-

¿Le es familiar esta frase?; yo diría que es tan antigua como la Odontología.  Mis abuelos se la repetían a mis padres, mis padres me la repetían de niña; y estoy segura que muchos niños se la repetirán a sus hijos, si no nos quitan este sobrenombre.
 
Desde mi formación universitaria he notados que los niños que acuden al Odontólogo dos veces al año como mínimo para revisión y tratamiento preventivo de la caries, gozan de una excelente salud bucal, además son muy accesibles al tratamiento dental posterior, si es que lo necesitan.
 
Cuando un niño acude a nuestro consultorio con el temido "Dolor de muelas", frecuentemente nos enfrentamos con más de un problema producido por la Enfermedad de la Caries Dental, los mismos que se agravan en presencia del temor y la ansiedad que el niño experimenta y que además, recoge de sus padres.  El tratamiento para nuestros pequeños pacientes se vuelve más complicado, ya que debemos en primer lugar, aliviar el dolor; luego, reducir el temor y la ansiedad asociados; y explicar a los padres por qué la complejidad del tratamiento y su alto costo, -"Si sólo son los dientes de leche".
 
Les aseguro que llevar a su niño por lo menos dos veces al año al Odontólogo para una revisión, limpieza (profilaxis dental) y aplicación de flúor, permitirá que sus dientes y toda su boca se mantenga sana, libre de Caries y de Enfermedad de las Encías; sin mencionar que es mucho más barato que llevarlo cada 2 ó 3 años para tratamientos largos y complejos debido a la deficiente salud bucal.
 
La modernidad y los avances tecnológicos no le son indiferentes a la Odontología; existen muchas técnicas y materiales que permiten tratamientos agresivos e indoloros que llevarán a sus hijos a una buena Salud Bucal y consecuentemente a una excelente Salud General.  No olvidemos que nuestra mejor carta de presentación es una sonrisa sana.
 
Espero que con este pequeño artículo, nos quiten el sobrenombre de "Cucos", no somos ni tan malos, ni tan feos ; y nos permitan ayudarles a mantener una sonrisa Sana y Bonita.

Publicado en Revista MiCasa; 2001

miércoles, 17 de septiembre de 2014

¿Por qué PREVENIR es tan difícil?

He tenido la oportunidad de trabajar para un Centro de Salud Público, durante casi dos años, y en ese tiempo fue muy sencillo notar que el reducido presupuesto en salud, se invierte en casi un 80% en procedimientos recuperativos, es decir, en CURAR.  Más grave todavía es, que lo poco que se invierte en prevención se hace sin ninguna conciencia de que para prevenir se debe involucrar a absolutamente toda la comunidad, desde el niño más pequeño hasta la autoridad más importante del distrito.

La Prevención se define como las "Medidas destinadas no solamente a prevenir la aparición de la enfermedad, tales como la reducción de factores de riesgo, sino también a detener su avance, y atenuar sus consecuencias, una vez establecida". (OMS, 1998)

Pero, ¿es fácil prevenir?.  Cualquiera diría que sí.  Sin embargo, les pregunto, ¿Cuántos de nosotros hacemos algo tan simple como dormir mínimo 6 horas diarias consecutivas?; o ¿Ingerimos al menos, 6 vasos de agua diariamente?....  -¿Alguien dijo yo?-. 

Prevenir es difícil porque involucra cambiar de hábitos, en algunos casos, radicalmente.


Nuevamente les hago un par de preguntas, ¿Voluntariamente, alguno de nosotros colocaríamos las manos sobre una llama de fuego incandescente?; o ¿Practicaríamos Puenting sin arnés de seguridad?.  Estoy segura que la respuesta a mis preguntas será un rotundo NO.

La razón es bastante obvia; estamos plenamente consientes que el hacerlo nos causará un profundo daño, en el primer caso nos quemaremos la piel; y en el segundo nos romperemos muchos huesos por decir lo menos.

Habiendo analizado esto, es fácil deducir que para prevenir debemos tener PLENA Y ABSOLUTA CONCIENCIA que determinados hábitos (o la ausencia de ellos) nos puede ocasionar un daño.  Es imposible, siendo realistas, para el ser humano, empezar hábitos preventivos sin haber primero interiorizado que lo que estamos haciendo o dejando de hacer será perjudicial para nuestra salud.

En la actualidad, se gastan millones y millones de dólares en el mundo buscando "cura" para las enfermedades, dinero que se podría utilizar para prevenirlas, mediante investigación en mejores alternativas de nutrición, métodos de conservación del agua, protección al medio ambiente, etc.  Curar significa reparar algo que se dañó, si queremos una definición más científica; la RAE dice "Aplicar con éxito a un paciente los remedios correspondientes a la remisión de una lesión o dolencia". 
 
En conclusión, estimados lectores, PREVENIR siempre es mejor que CURAR, es una tarea trabajosa, mas no imposible; y parte de la prevención esta en la EDUCACION.  Informarnos sobre cómo cuidar nuestro cuerpo, el de nuestros hijos, nuestra casa, nuestro medio ambiente y el planeta en que vivimos.  Este es el propósito de mi blog, que juntos, comencemos a TOMAR CONCIENCIA y APRENDER como prevenir, detener o retardar el daño que determinadas acciones que realizamos cotidianamente nos pueden llevar a la condición de enfermedad; desde mi campo de acción la Odontología; pero también con la visión de muchos colegas profesionales de la salud, que cómo yo, creemos que enseñando a prevenir lograremos mejorar la salud de nuestro país.


Espero que les agrade leerme, me sigan y compartan los posts.


¡BIENVENIDOS!